Tarjetas de Presentación en Puerto Rico
Tarjetas de presentación en papel grueso, de las que se sienten bien en la mano. El color sale parejo en toda la tirada, y puedes ponerle arte distinto por cada lado.
Desde $22.00 · producción local en 24–48 horas
- Papel grueso · full color
- 1 lado o 2 lados con arte distinto
- De 1,000 pa' arriba, hablamos precio
- Manda el arte en 300 DPI · PDF, PNG, JPG o SVG
Tamaño
Lados impresos
Cantidad
¿Necesitas más o un tamaño especial? Te cotizamos por WhatsApp el mismo día.
Tu arte
Sube tu arte o déjalo para después
300 DPI · PDF, PNG, JPG o SVG · deja margen de sangrado
Total
$45.00
500 unidades · $0.09 cada una
+ 25 stickers gratis por ordenar aquí
3.5" × 2" horizontal
1 lado
Listo en 24–48 horas
Para qué sirve todavía una tarjeta
Con todo el mundo en Instagram, la tarjeta de presentación sigue haciendo algo que un perfil no hace: queda en la mano de la persona. En una actividad, en una reunión, en el mostrador de un negocio, es lo que se llevan y lo que encuentran en la cartera tres semanas después.
Aquí en Puerto Rico funciona sobre todo para el negocio de servicio — contratistas, plomeros, electricistas, técnicos, estilistas, uñas, bienes raíces, seguros. Es el negocio donde el cliente no compra al momento, sino que llama después. La tarjeta es lo que hace que ese después exista.
Y la usan mucho los que venden por redes: la meten dentro del paquete que envían, con el @ y el teléfono, para que el cliente vuelva a comprar directo sin tener que buscar el perfil otra vez.
Horizontal o vertical
La horizontal de 3.5" × 2" es el estándar de toda la vida. Es la que cabe en cualquier cartera, en cualquier tarjetero y en cualquier ranura de la cartera de otro. Si no tienes una razón para hacer otra cosa, esta es.
La vertical de 2" × 3.5" es la misma tarjeta parada. Se nota más porque casi nadie la usa, y le va bien a un logo alto o a un diseño con foto. Cuesta lo mismo que la horizontal.
Lo que sí conviene pensar es de qué lado va qué. Un lado para el nombre y lo que haces; el otro para el teléfono, el @ y cómo te encuentran. Poner todo apretado de un solo lado es el error más común, y sale más caro en legibilidad de lo que ahorras en dinero.
Uno o dos lados
Un lado alcanza si lo que tienes es un logo, un nombre y un teléfono. Es lo más barato y funciona.
Dos lados vale la pena cuando quieres que la tarjeta haga algo más: la lista de servicios que ofreces, un mapa de dónde estás, un código para descuento, o simplemente aire para que no se vea todo apretujado. En una tarjeta, el espacio en blanco es lo que hace que se vea cara.
El precio de dos lados está publicado en la tabla — no hay que preguntar ni esperar cotización.
Qué poner y qué no
Lo que no puede faltar: tu nombre o el del negocio, qué haces (en tres palabras, no en un párrafo) y una sola manera clara de contactarte. Si pones teléfono, email, Instagram, Facebook, WhatsApp y página web, la persona no sabe por dónde escribirte y termina no escribiendo por ninguna.
El teléfono en grande. Suena obvio, pero la mayoría de las tarjetas lo ponen del tamaño de la letra chiquita de un contrato. Si tu negocio vive de que te llamen, que el número sea lo segundo que se vea después del nombre.
Y déjale espacio en blanco. Una tarjeta llena de esquina a esquina se ve barata aunque el papel sea bueno.
Cuántas pedir
Cien alcanzan si apenas estás empezando o si quieres probar un diseño antes de comprometerte. Pero ojo: cien se van más rápido de lo que uno cree, sobre todo si vas a una actividad.
Quinientas es donde casi todo el mundo termina. El precio por tarjeta baja bastante contra las cien, y te dura sin tener que estar volviendo a ordenar cada dos meses.
Mil vale la pena cuando el negocio ya está andando y sabes que la información no va a cambiar. Ese es el detalle importante: si estás por mudarte, cambiar de teléfono o cambiar el logo, no pidas mil — te quedas con novecientas tarjetas que no puedes usar.
Cómo preparar tu arte
Mándalo en PDF, PNG, JPG o SVG. Si lo tienes en vectores (SVG, AI, PDF vectorial), mejor todavía: eso se puede agrandar sin que se pixele, y es lo que se usa cuando hay que escalar un diseño chiquito a un banner grande.
La resolución que buscamos es 300 DPI al tamaño final. El error más común es coger una imagen de Instagram o de una página web y mandarla: esas vienen en 72 DPI, y lo que se ve bien en pantalla sale borroso impreso. Si la imagen se ve pixelada cuando le haces zoom en la computadora, va a salir así en papel.
Deja un poco de margen entre el texto y el borde. En toda impresión hay una tolerancia de corte de una fracción de pulgada, y si el texto está pegado al filo, se puede cortar. Si tu diseño lleva color hasta el borde, extiéndelo un poco más allá del tamaño final — eso es lo que se llama sangrado.
Ojo con las tipografías finas y el texto muy pequeño en fondos oscuros: en pantalla se leen, impresos se cierran. Y si trabajaste en RGB, cuenta con que los colores muy brillantes —sobre todo los verdes y azules neón— se ven un poco más apagados impresos, porque la tinta no llega a donde llega una pantalla iluminada.
Si nada de esto te dice mucho, no te preocupes: mándanos lo que tengas y lo revisamos antes de imprimir. Y si no tienes arte, te lo hacemos nosotros.
¿Lo necesitas para ya?
Hay opción de rush: por $10 más, tu orden sale en 24 horas. Lo marcas en el carrito cuando estés terminando y se suma al total — no hay que llamar a preguntar ni negociarlo por mensaje.
Sirve para lo que siempre pasa: te acordaste el jueves de la actividad del sábado, se te acabaron las tarjetas antes de una reunión, o el cliente te pidió algo para mañana. En vez de perder el trabajo, lo marcas y ya.
Lo único que no puede ir rush por la web son los die cut. Ahí hay que laminar y cortar cada uno a la forma, y eso no cabe en 24 horas. Si tu diseño da para corte cuadrado o redondo, el sticker normal te sale más rápido y cuesta lo mismo hasta 2 pulgadas.
Y si tiene que ser die cut y tienes una fecha encima, escríbenos por WhatsApp antes de ordenar. Según cómo esté el taller esa semana, a veces se puede acomodar — pero eso hay que hablarlo, no se puede prometer desde una página.
Y si el problema no es el tiempo sino que no tienes arte, te lo hacemos nosotros por $10, listo para imprimir. Con eso no tienes que buscar un diseñador ni pelear con una aplicación: nos dices qué quieres, lo preparamos y te lo enseñamos antes de imprimir.
Envío a toda la isla, o lo recoges aquí
Tienes dos puntos de recogido, y si te queda de paso por cualquiera de los dos, no pagas envío. En Carolina se recoge de lunes a sábado, de 8:00 am a 5:00 pm. En Bayamón se recoge todos los días, de 12:00 pm a 9:00 pm.
Ese horario de Bayamón resuelve mucho: si sales de trabajar a las 5, todavía te da tiempo. Y si el domingo es tu único día libre, ahí también está abierto.
No tienes que estar adivinando ni llamando a preguntar: cuando tu orden esté lista, te avisamos. Ahí es que vienes a buscarla.
Y si te queda lejos, te lo enviamos a cualquier parte de Puerto Rico. Da igual que seas de Mayagüez, de Ponce, de Fajardo o de Utuado: llega igual, y no tienes que subir al área metro a buscarlo.
Todo se imprime aquí, en Puerto Rico. Eso es lo que hace que salga en 24–72 horas en vez de las semanas que tarda algo que viene de afuera — y si hay que arreglar algo del arte, se resuelve por teléfono el mismo día, no por correo con alguien en otro país.
Preguntas sobre esto
¿Cuántas tarjetas de presentación debo pedir?
Quinientas es donde termina casi todo el mundo: el precio por tarjeta baja bastante contra las cien y te dura sin volver a ordenar. Pide sólo cien si estás probando un diseño, y no pidas mil si estás por cambiar de teléfono, de logo o de local.
¿Puedo poner arte distinto por cada lado?
Sí. Un lado para el nombre y lo que haces, el otro para el contacto o los servicios. El precio de dos lados está publicado en la tabla, no hay que pedir cotización.
¿Hacen tarjetas verticales?
Sí, la de 2" × 3.5" parada. Cuesta lo mismo que la horizontal y se nota más porque casi nadie la usa.
¿En cuánto tiempo están listas?
En 24–48 horas desde que apruebas el arte. Las recoges en Carolina o Bayamón, o te las enviamos a tu pueblo.